El color como experiencia de abundancia

abundancia del color

Muchas personas asocian la palabra ‘abundancia’ únicamente con mucho dinero. Y sí, en parte tienen razón. La palabra abundancia se refiere tanto a la abundancia de dinero como también a todo lo que existe en gran cantidad. El mar es un gran ejemplo de abundancia de agua. Así como también podemos llegar a presenciar abundancia de objetos, ideas… o incluso de desorden. Me entiendes el concepto?

En mis últimos blogpost Como atraer prosperidad y dinero a través del diseño de tu hogar y 5 Plantas para atraer abundancia y buena suerte a tu hogar, me he enfocado en la atracción de la abundancia monetaria, la prosperidad y la buena suerte. Hoy me gustaría escribirte desde otro lugar: desde la abundancia que ya existe a tu alrededor aunque a veces pase desapercibida.

Si observas a tu alrededor, podrás distinguir una cantidad de objetos distintos. Si estas en tu escritorio, habrá papeles, equipo electrónico, tu celular, etc. Si estás en un café, verás plantas, mesas, personas, tu propio café. Pero, que tienen en común todos estos objetos y lugares a pesar de ser totalmente diferentes entre sí? Abundancia de color.

Abundancia que se experimenta

El color se define, según la Wikipedia, como una «percepción visual que se genera en el cerebro, producida por un tono de luz por los órganos visuales» (https://es.wikipedia.org/wiki/Color). Es decir, el color no solo se ve, se percibe y se siente.

Siendo el color una percepción visual, cuando entramos a un espacio lo primero que hacemos es un análisis visual de todo lo que nos rodea. Sabemos que el color esta allí siempre acompañandonos. Sin embargo, rara vez nos detenemos a observar como esa abundancia de color influye en nuestro estado emocional.

El color es la primera sensación que experimentamos en el diseño de un espacio. Funciona como base para el proceso creativo de diseño y para decidir el tipo de impresión y efecto que tendrá en quienes lo habitan.

En muchas ocasiones, percibimos un espacio como «bien decorado», pero no logramos identificar un desbalance en la utilización de color. En otras ocasiones, sucede lo contrario: el lugar se siente pesado o desequilibrado sin que sepamos explicar por qué.

Así de sutil es la abundancia de color: se manifiestaa través de la sensación y no siempre desde la lógica.

El color no necesita llamar la atención para influir; su impacto ocurre incluso cuando no lo estamos analizando de forma consciente.

El color en la vida diaria

La abundancia de color está en todas partes. Hacia donde mires, el color estará presente. No solamente desde el punto de vista del diseño, sino también como experiencia cotidiana.

La moda, el arte, la tecnología y hasta la comida son expresiones de la abundancia del color que acompaña nuestro día a día.

Lo cual nos lleva a la pregunta sencilla pero poderosa: ¿cómo podemos percibir mas conscientemente el color que nos rodea?

Una manera es observar las emociones que nos despiertan ciertos colores en nosotros:

Calma y concentración – azules y verdes

Los tonos dentro de la gama de los azules, turquesas y verdes, son fantásticos para hacernos sentir en calma y relajación. Son los colores favoritos para utilizarlos en recámaras y espacios que requieran de enfoque.

Energía y vitalidad – rojos y naranjas

Los rojos y naranjas son colores que, por su naturaleza vivaz, dinámica y estimulante, son utilizados en espacios que requieran que la energía siempre esté activa y en movimiento. Por algo lo vemos en la mayoría de los restaurantes de comida rápida ya que, además de mantener a todos en ajetreo, son colores estimulantes del hambre. En el hogar, los utilizamos como color de acento, combinado con colores neutros que den balance y estabilidad al espacio.

Alegría y esperanza – amarillo

El amarillo evoca luz, optimismo y vitalidad. Bien utilizado, aporta sensación de apertura y entusiasmo, recordándonos la importancia de la energía solar en nuestra experiencia diaria.

La abundancia no siempre llega de forma ruidosa ni evidente. A veces se manifiesta en lo más sencillo: en los colores que están en nuestros espacios, en lo que vemos todos los días sin detenernos a sentir.


Experimentar el color con mayor consciencia es una forma amable de reconectar con la abundancia que ya existe en nuestra vida. Sin forzar, sin buscar resultados rápidos, simplemente permitiéndonos sentir.

Quizás la abundancia también comienza ahí: en aprender a ver distinto lo que siempre ha estado presente.

Con amor,

Arleene

@holisticalifebyarleene